|
||
| ____Por Sandra Califano___________________________________ | ||
|
Integración continental: entrevista con el analista brasileño Noronha Goyos El ALCA, una salida limitada Para el especialista el crecimiento está en Oriente Cree que el modelo económico de Estados Unidos está agotado La fortaleza del Mercosur es la única alternativa estratégica El futuro de la OMC Durval
de Noronha Goyos es un hombre acostumbrado a moverse en el terreno de las
negociaciones internacionales: en 1992 fue representante ad hoc del gobierno
brasileño para la Ronda Uruguay del GATT; en 1993 presidió la comisión
para el GATT de la Orden de Abogados de Brasil y es árbitro de la
Organización Mundial del Comercio (OMC). Referente
del pensamiento empresario brasileño, considera que el Area de Libre
Comercio de las Américas (ALCA) no facilitará el crecimiento de las economías
de los países en desarrollo, sino todo lo contrario. En momentos en que las
discusiones entre los que promueven y critican el proceso de integración de
las Américas se hacen oír con mayor fuerza, luego de conocerse la semana
última en Washington el borrador para seguir negociando el establecimiento
de una zona que promete 800 millones de consumidores, Noronha Goyos explicó,
en díalogo con La Nación, por
qué considera que países como la Argentina y Brasil deben aliarse a otras
naciones en desarrollo y no con potencias hegemónicas. "La
mayoría de los países tiene una fijación con los Estados Unidos. Creen
que en ese destino van a encontrar las oportunidades que necesitan para
incrementar su comercio exterior. Sin embargo, yo creo que esa percepción
está equivocada porque existe un agotamiento del modelo económico de
Estados Unidos", indicó. Para
el consultor brasileño, el hecho de que la balanza comercial norteamericana
presente un déficit de 500.000 millones de dólares al año y que su economía
esté al límite del consumo, no son datos que se puedan pasar por alto. La
semana pasada, al dar a conocer el último texto borrador del Libre Comercio
de las Américas (ALCA), el secretario de Comercio Exterior de Estados
Unidos, Robert Zoellick, dijo que el documento "es un esfuerzo sin
precedentes para hacer que el comercio internacional y sus beneficios
sociales y económicos sean comprensibles para el público". La
declaración desató voces a favor y en contra, y una vez más el
cuestionamiento sobre si el ALCA encierra sólo una ilusión política o si
se trata de una decisión estratégica volvió a instalarse en la opinión
de los analistas. La
visión brasileña del tema, puesta de manifiesto por Noronha Goyos, plantea
que creer que la formación del bloque continental será la panacea de las
economías en desarrollo es tener una percepción equivocada de la realidad.
-¿Por
qué considera que la llegada del ALCA puede llegar a perjudicar a los países
en desarrollo? -Lamentablemente
hay un fijación en la mayoría de esos países en creer que van a encontrar
en Estados Unidos la prosperidad para su comercio internacional pero no es
así. El modelo económico de Estados Unidos está agotado. Su economía ya
tiene un déficit de la balanza comercial de US$ 500.000 millones al año, y
no tiene más capacidad de compra de los países en desarrollo. Ya
México tiene un 35% de su Producto Interno Bruto (PBI) orientado al
comercio con Estados Unidos y Asia un 37 por ciento. Sin duda, Estados
Unidos está en el límite de la locura del consumo y del endeudamiento. Por
otra parte, ya está en duda que en un mediano plazo se mantenga la hegemonía
de la moneda norteamericana que ha permitido desde hace décadas sostener déficits
comerciales que son incompatibles con cualquier criterio responsable de
gestión macro económica. -¿Entonces
cuál sería el plan estratégico de integración para los países menos
desarrollados? -La
salida está en la firma de acuerdos comerciales con potencias no hegemónicas.
Estos son los que traen las reales posibilidades de crecimiento y éxito. -Por
ejemplo, ¿ con qué países? -El
comercio exterior de China (Hong Kong incluído) es de US$ 715 mil millones
y, si se lo suma al de Japón, de US$ 716.000 millones, resulta un volúmen
próximo al comercio externo de Estados Unidos (US$ 1,558 billón) Otros que
tienen un comercio externo importante son: Corea del Sur (US$ 279.000
millones), Taiwán (US$ 228.000 millones), India (US$ 81.000 millones,
Malasia (US$ 117.000 millones) o Africa del sur (US$ 59.000 millones). También
hay que mencionar que los países asiáticos mencionados están acordando la
creación de un área de libre comercio regional y un fondo monetario que
tendrá una reserva de alrededor de 1 billón de dólares. No
se puede dejar de resaltar que esos países están caminando hacia una versión
similar a lo que se hizo cuando se lanzó el Mercosur, para evitar la
dependencia hegemónica tanto comercial como monetaria. Y
sin duda, con estos desdoblamientos el surgimiento de una disputa comercial
internacional estará próximo y las confrontaciones que se dan tanto en las
negociaciones de la OMC, como en el sistema de solución de controversias
serán fuertes. -Pero,
¿no le parece poco probable que procesos de integración como el ALCA
queden en la nada? -Si
no se pueden dejar de celebrar acuerdos comerciales regionales con potencias
hegemónicas hay que hacer todo lo posible para sacar de las agendas de
negociación los efectos negativos para las economías más chicas. -En
los últimos tiempos el Mercosur parece estar en crisis continuamente, ¿cómo
ve el futuro del bloque? -Es
un gran desafío para todos los países de la región. No tenemos otra
alternativa estratégica. Creo que debemos expandirla sobre la base de
acuerdos con otros países y sobre pactos monetarios intrerregionales. -Cómo
cree que resultará la próxima ronda de deliberaciones de la Organización
Mundial de Comercio? -La
OMC se enfrenta al desafío de intentar recuperar su credibilidad. La
percepción del mundo es que siempre ha funcionado para los países
desarrollados y esta percepción es verdadera. |
||