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_____Por
Daniela Dborkin__________________________________________
El poder de las tramas informales
Con
una buena conducción, los grupos reunidos alrededor de intereses comunes
ayudan a mejorar el clima laboral
· Existen en todas las organizaciones
· Los especialistas recomiendan darles un claro reconocimiento e
identificar a sus líderes
· Su buen manejo influye en la reducción de conflictos internos
No sólo de roles y equipos formales se componen las organizaciones. Más
allá de los puestos que describen los manuales, se encuentran otro tipo de
relaciones que, aunque menos visibles, no carecen de importancia. Se trata
de los grupos informales, en los que las personas se reúnen en respuesta a
intereses en común. La existencia de estas tramas en el interior de una
empresa no puede ser calificada por sí misma ni de positiva ni de negativa,
ya que esto depende de la conducción que se realice. Así, estos grupos
pueden convertirse tanto en una herramienta que ayude a mejorar el clima
interno de trabajo como en un instrumento que perjudique la labor cotidiana.
Según explica Jorge Hambra, titular de la consultora Joh Psicotecnia, las
redes informales consisten en tramas invisibles de afinidad que generan una
sensación de protección y pertenencia. Para él, hay que canalizar la
energía que tienen, para que este grupo informal se sienta realizado.
Marcelo Rabinovich, a cargo de Praxis Consulting, sostiene que existen dos
tipos de contratos que las personas realizan con la empresa para la que
trabajan: el económico y el psicológico. Mientras que en el primero se
especifica el rol por desempeñar, la cantidad de horas y la remuneración,
es el segundo el que da lugar al grupo informal. "Buscamos ser parte de
un grupo, sentirnos reconocidos y creer que podemos ser importantes para
otro", comenta y pone énfasis al asegurar que los grupos informales
existen siempre y "que uno los quiera ver o no es otra historia".
Acorde con esto, Gloria Cassano, titular de la consultora que lleva su
nombre, dice que lo que debe preocupar a las empresas no son aquellos grupos
que permanentemente resuelven cosas, sino los que generan conflictos. En
cuanto a los motivos que pueden dar lugar a asociaciones perjudiciales para
la compañía, para Cassano comúnmente se originan cuando la información
no está bien transmitida. "Cuando la empresa tiene una comunicación
transparente, los grupos informales actúan positivamente, aumentando el
buen clima en la organización", opina. Los líderesUn primer paso para
lograr que los grupos informales se tornen positivos es hacer un claro
reconocimiento, tanto de ellos como de sus líderes. Para Hambra, "los
líderes informales se destacan, porque el peso de su conversación engloba
la realización de deseos de los demás, y eso se nota en hechos simples.
"Por ejemplo, si hay una situación de discusión y hay alguien que con
su palabra y presencia alivia o conduce esa energía suelta que produce
sufrimiento en el grupo, ése es el líder informal", concluye Hambra.
Rabinovich sostiene que los líderes pueden identificarse en dos grupos:
positivos o negativos. Ambos son reconocidos por el grupo, pero mientras que
los primeros tienen la capacidad de dinamizar y enriquecer al equipo, los
segundos pueden terminar coartándolos y, tal vez, hasta lleguen a
disputarle el lugar a los jefes formales. En este sentido, Rabinovich
aconseja estudiar toda la dinámica del grupo mediante reuniones de trabajo,
dándoles participación a todos y luego delegando tareas en aquellas
personas que se considera tienen potencial de liderazgo positivo. Hambra
brinda otra alternativa: "La mejor estrategia, si se tiene el espacio
para hacerla, es identificar a los líderes y no darles importancia
manifiesta, sino aumentar la importancia de quienes no lo son. "No se
puede estudiar la mentalidad sólo del líder, sino que hay que estudiar la
del grupo que lo sostiene -continúa Hambra-. Lo que hace nacer al líder es
la necesidad y el deseo del grupo, entonces hay que trabajar sobre
eso."
Consecuencias
Las personas se reúnen en respuesta a intereses en comúnArchivo
Reconocer los grupos informales y el tipo de participación que cada persona
tiene dentro de ellos ayuda a mejorar el trabajo, ya que se lo puede
organizar respetando esos roles. "El trabajo se vuelve mucho más
placentero, porque la gente no sólo disfruta de la tarea, sino también con
quien la está haciendo -sostiene Rabinovich-. No solamente el grupo empieza
a ser más productivo, sino que hay también un mayor compromiso, porque
deja de ser un vínculo con el jefe para pasar a ser con el par."
Cassano agrega que la mejora del clima de trabajo hace aumentar la
eficiencia y, en consecuencia, la rentabilidad. También influye sobre la
colaboración, al aumentar la ayuda mutua ante inconvenientes tanto
laborales como personales. Para Hambra, el principal efecto de una buena
conducción es que hace que la calidad de gestión aumente mucho. De esta
manera, sostiene que se logra la reducción de costos inútiles, el aumento
de la fidelización del cliente y la baja del conflicto interno. Según
explica Rabinovich, una buena oportunidad para realizar las identificaciones
de los grupos suelen ser las actividades que se realizan fuera del ámbito
de la compañía, porque es allí donde las personas se encuentran más
desacartonadas. Además, asegura que estos encuentros ayudan a alimentar la
parte informal, y hacen que el propio jefe pueda ser visto como capaz de
integrar estos grupos, sin que se confundan los roles. "Es importante
saber mantener la distancia óptima, estar cerca del grupo afectivamente,
pero sin que eso impida cumplir con los objetivos propuestos",
aconseja. Daniela Dborkin
Beneficios
Realizar una buena conducción de los grupos informales aporta, entre otros,
los siguientes beneficios:
· Mayor disfrute del trabajo.
· Incremento en el compromiso con la tarea.
· Mejora del clima laboral.
· Aumento de la eficiencia y de la rentabilidad.
· Más colaboración entre las personas.
· Reducción de conflictos internos.
LA
NACIÓN - EMPLEOS - 31-07-2001
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