El
camino de la cosmética actual y su relacion con la enfermedad de la “vaca
loca”
¿Hacia
donde se dirige la cosmética hoy en dia?
Todas
usamos algun cosmético, pero… ¿qué sabemos de ellos?
¿Los
que utilizo son adecuados para mí?
¿Los
más caros, son los mejores?
Dado
que todas nosotras como mujeres, somos consumistas de cosmética, me pareció
muy interesante compartir con ustedes estos conocimientos que surgieron de
un reportaje realizado al Dr. José Luis D’Erasmo, director técnico de
unos de los laboratorios más importantes de cosmética en Argentina.
Hoy
en día los avances mundiales en cosmética
están orientados hacia dos campos específicos.
Por
un lado sobre los que se llaman
“EXCIPIENTES”, o sea las sustancias que transportan o forman la
“base” donde se incluyen los “principios activos” de las cremas (por
ejemplo, colágeno en una base gel). Estos
excipientes, hoy en día son sintetizados químicamente, y poseen cada vez más
estabilidad físico química y microbiológica, además de las facilidades fármaco
técnicas que existen para su realización.
Por
otro lado están los “PRINCIPIOS ACTIVOS”, es decir los ingredientes
principales del producto cosmético, o dicho de otra manera el elemento que
va a hacer que el cosmético tenga una determinada acción sobre la piel.
Estos principios pueden ser sintéticos, pero hoy hay una tendencia a usar activos
de origen biológico o natural y dentro de ellos los de origen
vegetal y marino principalmente. Si
se utilizan principios de origen animal, se busca que sean de especies
alejadas de la humana.
¿Por
qué?
Para
que no haya probabilidades de trasmitir a los humanos enfermedades
provenientes de otras especies.
¿Qué
relación tiene esto con la enfermedad de la “vaca loca”?
Esta
es una enfermedad que a través de una proteína y un mecanismo biológico
muy llamativo, se reproduce a sí misma, y origina un deterioro en el tejido
nervioso. A partir de descubrir
su transmisión al ser humano se comienza a cuestionar todo material de
origen biológico que provenga de ganado ovino, porcino, y bovino, sobre
todo de países que tuvieran la enfermedad y en esto las cremas y los cosméticos
no quedaron afuera. Es en este
momento que se ha comenzado a buscar principios activos que fueran de origen
vegetal o de animales no mamíferos como los peces, para que tengan poca
relación genética y estructural con lo humano.
No
obstante la Argentina, es uno de los pocos países del mundo que está libre
de EEB (enfermedad de la vaca loca) ya que en ese campo se ha comportado
como un país desarrollado, y ha realizado estudios preventivos, aunque la
enfermedad no era sospechaba aún de trasmisión a humanos.
¿Qué
va a caracterizar a la cosmética en los próximos años?
Antes,
lo importante era una buena marca, una buena presentación de la crema o el
shampoo, un buen aroma, un buen packaging y se creía que el más caro era
el mejor. Hoy en cambio,
los cosméticos son fórmulas que tienen mucho de científico y hay cada vez
más una aproximación de la cosmética a lo dermatológico.
En
una época, cuando los cosméticos nacieron, a nadie le importaba saber la
“fórmula” de lo que estaba usando, incluso las mismas eran un secreto
de estado. Hoy las formulas son
minuciosamente declaradas y deben ser detalladas por ley, ya que pueden
hacer distintas reacciones sobre la piel.
Hoy
la cosmética se preocupa para que los productos no solo sean beneficiosos y
efectivos para la piel, si no para que también no produzcan ningún daño a
corto o largo plazo; los entes de salud pública exigen determinados
requerimientos cada vez más estrictos y de cumplimiento obligatorio.
Antiguamente
nunca se pensaba en que un cosmético pudiera hacer mal, es más muchas
veces los cosméticos que se venden en góndolas o por un librito, podríamos
considerarlos inocuos (más claro, no sirven para nada), hoy en día eso
cambia drásticamente y se busca que los cosméticos modifiquen realmente la
estructura de la piel o el cabello.
Esto
exige a los laboratorios a trabajar de otra manera y a cambiar su estructura
cosmética por otra más “cosmeceútica”(término no definido
legalmente) o farmacéutica.
Como
dije en el principio de la nota, nosotras somos férreas consumidoras de
cosméticos, ¿qué mujer no tiene una crema en su botiquín?.
Estamos muy acostumbradas a comprar productos ya sea en el
supermercado, en la perfumería, en el free shop o por un folleto, ¿pero
estamos segura que lo que estamos usando es lo correcto o lo más adecuado
para mi piel?
Yo
considero que nada mejor que un profesional idóneo en el tema nos puede
asesorar y recomendar que
productos utilizar. No siempre
el de primera marca, el más conocido, o el más caro es el mejor, no juntes
cremas para archivarlas o tirarlas, adquirí lo justo y necesario para vos.
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