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Alfredo Bernardi - La Nación______________________________________ LA
NACIÓN – EMPLEOS – 16-10-2001 Puntos
de vista No existe una
personalidad única del conductor ¿Existe
un estilo de conducción mejor que otros? ¿Se nace o se hace líder? Después
de muchos años de observación y trabajo, hemos aprendido algunas cosas. En
primer lugar, puede haber líderes natos, pero habría tan pocos que sería
difícil depender de ellos. Se puede y se debe aprender a conducir. En
segundo lugar, afirmamos con poca posibilidad de error que no existe un
modelo general de personalidad del líder. Pensemos en líderes conocidos.
Veremos que hay quienes dedican largas horas a su trabajo y quienes
resuelven en menos tiempo, los hay más simpáticos o menos simpáticos, los
mentalmente rápidos o los que precisan tiempo para pensar, quienes integran
a su trabajo temas personales y quienes los mantienen distantes, los
austeros y los ostentosos, quienes hacen culto a la escucha activa y los que
escuchan preferentemente a su voz interior, quienes tienen más o menos
carisma. No obstante, observamos algunos atributos comunes: ·
Comparten una visión de futuro, inspirando y generando entusiasmo en
su equipo de trabajo, si es necesario cambiando los paradigmas. ·
Hacen las cosas correctas, basados en principios correctos. ·
Obtienen resultados en forma responsable, creyendo firmemente en cada
uno de sus actos. ·
Dan el ejemplo. ·
Piensan sistémicamente y delegan inteligentemente. ·
Están emocionalmente ligados al propósito y a los valores que
comparten. ·
Respetan y reconocen, pero exigen altos "standards" de
desempeño y compromiso a su gente. ·
Enfocan oportunidades con sentido de urgencia. ·
Son altamente sensibles a la ecuación costo-beneficio. ·
Atraen a los mejores. El
desafío de quien lidera una organización es enorme. Los complejos dilemas
que enfrentaremos en el siglo XXI requerirán soluciones especiales donde no
será exitoso el esquema jerárquico clásico. Los cambios que se avecinan
requerirán creatividad, perseverancia y diálogo. Cada vez habrá menos héroes
todopoderosos y más equipos multidisciplinarios haciendo, aprendiendo y
mejorando en forma continua. ¿Reconoceremos
a estos nuevos líderes? Seguramente se distiguirán: ·
Menos por lo que dicen y más por lo que hacen ·
Menos por su jerarquía y más por su competencia ·
Menos por sus controles y más por su imaginación Los
líderes del siglo XXI ya están entre nosotros. Facilitémosles el camino. Por Alfredo
Bernardi El autor es
director de Liderar |
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