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____Por Carmen María Ramos - La Nación______________________________________ LA
NACIÓN – EMPLEOS – 23-10-2001
Según
el sociólogo Marcelo Gómez, aumenta la desocupación entre los calificados "En
la sociedad ha crecido la idea de que la educación es un remedio para el
desempleo. De hecho, las estadísticas demuestran que las tasas de
desocupación son más altas para aquellos trabajadores con niveles
educativos menores y que cada año de educación formal adicional mejora
sensiblemente las posibilidades de conseguir empleo", dice el sociólogo
Marcelo Gómez, especialista en temas de mercado de trabajo y educación e
investigador de las Universidades de Quilmes (Unqui) y de Tres de Febrero
(Untref). "Eso
ha construido una visión educacionista del mercado laboral", asegura.
Sin embargo, su teoría -apoyada en resultados de relevamientos recientes de
amplia cobertura y buenos niveles de representatividad estadística- es que
el aumento de los niveles educativos de la población no genera per se
puestos de trabajo ni mayor demanda. "Es
más, la evolución del mercado laboral para los profesionales ha sufrido un
proceso de deterioro tanto o más grave que el del resto de la población y
el resultado ha sido una subcalificación en las tareas, una precarización
del empleo y el desplazamiento de mano de obra de menores niveles educativos
que ha sido sustituida por profesionales universitarios", asegura. Gómez
es autor del capítulo "Mercado de trabajo e inserción laboral de los
profesionales universitarios, ¿al borde de una crisis ocupacional?",
que integra el libro Estudiantes y profesionales en la Argentina,
editado por la Untref. Allí
explica que las estadísticas demuestran un empeoramiento de los niveles de
empleo para los que sólo alcanzaron el nivel medio, y los estudios de casos
demuestran que algunos puestos tradicionalmente destinados a jóvenes de
sectores populares ahora son desempeñados de manera creciente por jóvenes
con mayor instrucción "Es el caso de promoción y ventas,
telemarketing, atención al público, delivery y servicios personales de
escasa o mediana calificación, que ahora tienden a cubrirse con estudiantes
universitarios o recién graduados", dice. -En
el proceso de deterioro que ha sufrido la evolución del mercado laboral
para los profesionales, ¿qué papel juega el ingreso irrestricto a las
universidades nacionales en estos últimos 18 años?
-La
expansión de las matrículas universitarias es una tendencia mundial y
abarca seguramente todos los tipos de sistemas universitarios. Sin ninguna
duda, los datos demuestran que no es que haya una situación de sobreoferta
de profesionales derivada de un sistema universitario demasiado abierto,
sino que hay un muy serio problema de un mercado de trabajo que comenzó
desde hace un quinquenio a subdemandar profesionales. -Una
estructura ocupacional que pierde capacidad de absorción de nuevas
calificaciones, ¿qué incentivos le ofrece a gente para seguir capacitándose?
-La
presión del mercado laboral sobre ocupados y desocupados universitarios
hace que la propensión a seguir invirtiendo en capacitación sea muy alta.
Este tipo de capacitación es anárquica y está guiada por modas. En muchos
casos, los jóvenes profesionales son presa fácil de las campañas de
marketing de las instituciones educativas. -¿Qué
consecuencias tendrá que haya un aumento mayor de oferta de profesionales
que de generación de empleo calificado?
-Las
consecuencias pueden ser una agudización de lo que ya vimos: proletarización
creciente y aumento del desempleo en sectores profesionales. Otros datos de
un relevamiento de pedidos de personal por diarios nacionales muestra que la
disminución en el primer semestre de este año es mucho más aguda para los
empleos de carácter profesional. La contracara será seguramente la
propensión a buscar oportunidades de empleo en otros países. -¿Aumentará
el éxodo? -Sí,
sobre todo porque en muchos de los países europeos se está previendo para
los próximos años un déficit de jóvenes con altas calificaciones, por lo
que seguramente van a demandar profesionales de otros países. -¿Se
engaña de alguna manera a los jóvenes cuando se les plantea que necesitan
más credenciales educativas para conseguir trabajo?
-En
un mercado de trabajo cada vez más competitivo, cada vez es más necesario
elevar los niveles educativos individuales para lograr mantener las mismas
oportunidades. Pero en la medida en que el aumento de niveles educativos es
tan masivo, este recurso individual cada vez sirve menos. No cabe duda de
que el restablecimiento de equilibrios elementales en el mercado de trabajo
depende de cambios en la política económica, y en el patrón de acumulación
y distribución, mucho más que de comportamientos individuales. Carmen
María Ramos El
efecto fila Una
consecuencia de esto es el incremento de la selectividad dentro del mercado,
fenómeno que se conoce como el efecto fila: el orden de
oportunidades de obtención de empleo sigue el orden de los niveles
educativos y de las competencias acreditadas disponibles en los oferentes de
trabajo. El
corolario del efecto fila es que cuanto más aumenta la empleabilidad
de los más educados, más disminuye la empleabilidad de los menos educados.
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