____Por
Emiliano Galli - La Nación______________________________________
LA
NACIÓN – COMERCIO EXTERIOR – 20-11-2001
Estrategias de venta: después del boom
de Internet y el comercio electrónico
¿Se puede exportar on line?
Las operaciones con el
exterior podrían encontrar en la Web su mejor canal de comercialización;
qué deben hacer las Pyme para no quedar afuera
· El tablero de los negocios
reacomoda sus fichas
· América latina registrará
una suba del 137 % en 2001 en transacciones digitales y lideraría la
tendencia alcista
El maremoto de las
cibercompañías y de los empresarios digitales hizo estragos y echó por la
borda a los que sólo buscaban el Dorado o la panacea económica con su mera
presencia en los monitores de la red.
Tras
la crisis.com, las aguas se calmaron un poco y los especialistas
aseguran que es tiempo de prepararse para la segunda ola, la de los negocios
digitales, y reivindican las fortalezas de las nuevas tecnologías a la hora
de bajar costos, optimizar los procesos operativos, diversificar las
actividades y conquistar mercados antes vedados o de difícil acceso.
¿Pero
podrán las firmas más chicas acceder a este nuevo universo de negocios?
Según los expertos, sí. Es más, entienden que las Pequeñas y Medianas
Empresas (Pyme) exportadoras, o que pretendan un perfil orientado hacia el
exterior son las más beneficiadas por el comercio electrónico.
"Si
invierto en tecnología, mis costos de producción van a bajar y mi
productividad crecerá. Si me mantengo en esta línea, seré más rentable,
y más competitivo y tendré más posibilidades de mantenerme en el
mercado", aseguró a LA NACION el gerente de la Cámara Argentina de
Comercio Electrónico (CACE), Francisco Romero Porrés.
"Funciona
sobre todo en las exportaciones -agregó- porque las comunicaciones son más
baratas y los seguimientos son personalizados." Cuanto más largas son
las distancias, más tecnología hace falta para acortarlas y hacerlas más
fluidas. Por eso, la exportación es la rama del comercio donde hoy más se
utiliza el comercio electrónico", aseveró.
Así,
esta nueva herramienta cobra un nuevo enfoque: ser un vehículo de estímulo
para las exportaciones."La idea no es impulsar el comercio electrónico
o Internet, sino las exportaciones, porque hay que quintuplicarlas, y este
medio facilita ese camino", sostuvo.
El
gerente de Corporate Finance, de la consultora Ernst & Young,
Maximiliano Postigo, subrayó que "el comercio electrónico es un hito
porque acelera las transacciones, mejora la comunicación, genera y optimiza
los pedidos sin necesidad de volver a hablar. Uno puede ver en qué lugar
van a poner la mercadería en el container y en el barco".
Por
su parte, la directora de Relaciones Internacionales y Técnicas de la Cámara
de Exportadores (CERA), Rosario Solari, destacó que "las Pyme deberían
usar Internet para aprovechar mejor la información que se encuentra
disponible en materia de productos, competencia, mercados y clientes, así
como también la posibilidad de actuar como proveedor de compañías más
grandes dentro de la cadena global de producción".
Los
especialistas coinciden en la incidencia de Internet en la promoción de las
exportaciones y en la optimización logística de las Pyme. Y aseguran que
la principal ventaja es su cualidad de derribar fronteras y brechas
tradicionales para llegar a los grandes mercados al igualar a todos los
oferentes "en la gran vidriera virtual".
Sostienen
que con el uso de Internet como base de negocios, los exportadores pueden
utilizar paquetes de software disponibles en el mercado que es posible
aplicar en la gerencia de logística, como en el caso de la recepción y el
envío de órdenes, la revisión y el manejo del inventario y del despacho.
"Aunque
el comercio electrónico no garantiza en sí la competitividad o la
presencia de la Pyme en un mercado, la realidad indica que el punto en favor
de esta tecnología viene por el lado de los costos y la eficiencia
operativa", indicó Postigo.
Siendo
la velocidad su principal característica, "la plataforma electrónica
acorta y acelera los ciclos de venta y distribución", dijo, y añadió
que "los costos operativos pueden reducirse si se reemplazan las
transacciones hechas con papel, teléfono o fax por las operaciones electrónicas".
Por
su parte, Solari sugirió que "las órdenes pueden ser tomadas,
confirmadas, procesadas, supervisadas, pagadas y canceladas electrónicamente,
reduciendo así el costo de personal, servicios postales, logística,
almacenamiento y transferencias bancarias".
El
cliente tiene la razón
"El comercio electrónico propició la customización.
Internet es la representación, desde el punto de vista sociológico, de que
el poder lo tiene el que consume:con el doble click se le dio el poder al
cliente", sostuvo Romero Porrés.
Asimismo,
la directiva de la CERA reconoció al respecto que "los grandes actores
del comercio internacional se perfilan hacia la selectividad, donde el
filtro será el grado de tecnificación de los interlocutores".
No
obstante, esto no significa que gracias a esta nueva tecnología hayan
aumentado las operaciones de comercio exterior, "pero sí se
optimizaron y mejoraron las relaciones, se establecieron nuevos mercados y
se ampliaron los existentes, se perfeccionaron y agregaron sinergias que
antes no existían", expresó Postigo.
"Aunque
se descuenta que todas las empresas poseen algún tipo de acceso a Internet,
en la Argentina sólo realizan e-commerce el 12% de las empresas
grandes, el 10% de las medianas y el 4% de las pequeñas", advirtió
Pablo Bergés, de la CERA, autor de un trabajo que recopila las principales
tendencias y los desafíos del comercio electrónico.
"Un
relevamiento de 50 compañías reveló que en 2000 el comercio electrónico
entre empresas locales (b2b) abarcó el 98,7% mientras que sólo el 1,3% de
las operaciones se concretó con compañías radicadas en el exterior, un
44% de ellas eran norteamericanas y un 25% brasileñas", manifestó el
director de la consultora Trends-IDC Argentina, Raúl Bauer.
"El
problema con las cifras del e-commerce -agregó- responde a la
inmadurez de este mercado en el que la entrada o salida de un jugador de
peso patean el tablero." Aun así, la realidad del mundo
comercial virtual es más virtual que real. ¿Por qué? Porque, a pesar de
que el b2b está fuertemente presente en la Red y las operaciones se
multiplicaron gracias al entorno electrónico, el pago por Internet está
lejos de concretarse y los empresarios digitales optan por los seguros y
conocidos caminos tradicionales.
Para
el director de la consultora especializada en Internet PSP-SA, Marcelo
Perazolo, se desarrolló mucho la difusión de productos y servicios, pero a
la hora del cierre de la transacción (con tarjeta de crédito on line,
por ejemplo), los empresarios se desconectan.
En
diálogo con La Nación argumentó que los costos de todo el
procedimiento limitan el cierre del circuito on line.
"Supongamos
que un empresario Pyme quiere exportar mediante el comercio electrónico con
su propia página web. Para poder ofrecer el servicio de compra con tarjeta
de crédito, tendrá que recurrir a la empresa encargada de la habilitación.
Este trámite le sale $ 500 pesos, más un peso por cada $ 100 de
transacciones efectuadas", explicó.
"Luego
-agregó- las empresas de tarjetas de crédito le cobrarán $ 150 pesos para
dar de alta, más el 10% por venta."
En
los Estados Unidos, el costo es de US$ 150 y la comisión de 3%, "pero
allá cuentan con una moratoria impositiva para el e-commerce, por lo
que no se cobran impuestos, mientras que en nuestro país se paga IVA e
ingresos brutos, entre otros", añadió.
A
estas complicaciones habría que agregarles "los problemas de costos y
regulaciones, de los sistemas de entrega adecuados y de los procesamientos
aduaneros que tiene América latina, que ya traban bastante el comercio
real".
Seguridad
El comercio exterior se enfrenta con la misma
muralla cultural donde chocan las expectativas sobre el potencial de esta
herramienta, el miedo.
"La
seguridad informática no está totalmente garantizada, el comprador no
percibe la garantía de que vaya a recibir en tiempo y forma, así como
tampoco el proveedor por parte de su cliente. Así muchas operaciones se
terminan haciendo vía cheque o por otros medios tradicionales", agregó
Postigo.
A
su vez, Solari destacó que "el comercio electrónico real -aquel que
incluye el pago de la operación on line- no se generalizará
en la medida en que no haya un marco legal que oficie de paraguas jurídico
en las transacciones sin papel".
Por
eso, desde la CERA se elevó a las autoridades una agenda sistémica de
comercio electrónico con el fin de sortear algunos obstáculos y afianzar
definitivamente esta nueva tecnología en la operatoria normal del
exportador.
Desde
la Cámara se brega por el nacimiento de una ley de comercio electrónico
que contemple la encriptación de datos, que garantice la confidencialidad y
seguridad de la información y que exceptúe al e-commerce en la
fijación de impuestos, para lo cual proponen la adopción de la ley Modelo
de la Uncitral (Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil
Internacional), aprobada en 1996.
Cuando
se comenzaba a vislumbrar el principio del fin del fenómeno de las puntocom,
de Internet y de las promesas de los negocios digitales, los especialistas
prefieren hablar de una segunda ola, que no es más que el fin de un
principio intempestivo.
Por Emiliano
Galli
Para LA NACION
La
gran vidriera virtual
Internet
en Amércia latina
Ventajas
· Oportunidad.
Las distancias se reducen y crecen las posibilidades para las Pyme de
exportar a nuevos mercados porque las comunicaciones son más baratas y
veloces.
·
Logística. Favorece el acceso a las redes de distribución y
permite mantener un flujo eficaz de las cadenas de suministro al integrar
electrónicamente todos sus componentes.
·
Control. Permite realizar un seguimiento más personalizado y
seguro de las mercaderías que se encuentran en viaje.
Problemas
· Costos. Aunque
bajaron, siguen siendo onerosos el acceso a Internet, a los servicios telefónicos
y el mantenimiento mensual de una página web.
·
Pago. No hay disponibilidad de todos los sistemas; debido a
los problemas con las tarjetas de crédito on line, muchos eligen
cerrar las transacciones por los medios tradicionales.
·
Seguridad. Aunque ya existe una ley de firma digital (ver
aparte), falta un marco legal integral que ofrezca mayores garantías en las
operaciones.
Desafíos
· Integración.
Junto con una legislación completa, la CERA propone la creación de una
aduana sin papeles que permita agilizar los trámites entre las distintas
instancias locales y regionales.
·
Infraestructura. Queda pendiente aumentar el ancho de banda,
los accesos remotos y los cableados de fibra óptica para mejorar la
velocidad en Internet.
·
Capacitación. Las empresas exportadoras deben fundamentar
esta nueva herramienta para obtener mejores resultados.
Consultoras
·
"Se optimizaron las relaciones y se ampliaron y establecieron
nuevos mercados", Maximiliano Postigo (Ernst & Young)
·
"Sólo el 1,3% de las ventas digitales en 2000 fue con el
exterior", Raúl Bauer (Trends-IDC)
·
"Los costos del proceso impiden que la transacción se
complete on line", Marcelo Perazolo (PSP-SA)
No
hay acuerdo
·
Datos. Las cifras de las exportaciones digitales son ínfimas,
no están discriminadas por destino o rubro y las que existen varían según
la cuota de optimismo con que fueron hechas. Sucede que aún no hay un
acuerdo sobre qué abarca el comercio electrónico, si sólo el uso de las
tecnologías para el acto de comerciar, o si la operación debe incluir el
pago on line.
Ley
de firma digital
·
Para los especialistas consultados, la ausencia de un contexto legal
que regule las transacciones electrónicas es una de las limitaciones para
el desarrollo de los negocios digitales. No obstante, uno de los proyectos
que circulaban en la Cámara de Senadores desde agosto de 2000, el de la
firma digital, fue finalmente sancionado el miércoles último. La ley de
firma digital convalida el uso de documentos electrónicos, permitiendo
lograr la confidencialidad de los datos y la autenticación de los usuarios,
al tiempo que garantiza la misma credibilidad de los documentos en papel
para las transacciones electrónicas.
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