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Por
Elvio
Baldinelli
- La Nación_______________________________________________________
La
Nación – Comercio Exterior – 27-11-2001
El
avance del dragón: después del ingreso de China en la OMC
Qué puede exportar ahora la Argentina
Las
manufacturas de complejidad intermedia serían clave; para ello habría que
diversificar la oferta
·
Mayor población, una dieta más rica en
proteínas y menor producción en el agro harán que aumente su demanda en
los próximos años
·
Debemos incorporar trabajo disciplinado
Hace
pocas semanas, luego de quince años de difíciles negociaciones, China
ingresó en la Organización Mundial de Comercio (OMC). La primera
consecuencia es que así reduce las barreras aduaneras para un amplio número
de productos entre los que se cuentan alimentos, una buena noticia para
nuestro país.
La
incorporación de China en la OMC marca un hito en la historia de esta
institución, continuadora de la obra del GATT. Su importancia resulta, no sólo
del volumen que alcanzó su comercio exterior, sino también de la velocidad
de su crecimiento.
Existen
varias proyecciones sobre la magnitud de la demanda, la producción y las
importaciones de granos de China, las que dan certidumbre acerca de algunos
factores que habrán de influenciarlas, sobre todo en lo que hace al aumento
de la población. El promedio de su crecimiento anual de estos años fue de
1,4%, de modo que si esta tendencia continuara en el próximo cuarto de
siglo China pasaría de los actuales 1,2 miles de millones de habitantes a
1,7 miles de millones.
Varios
son los indicadores que permiten estimar que aumentará la demanda de
alimentos en los próximos años: mayor población, la adopción de una
dieta más rica en proteínas y menor producción en el agro debido a la
apertura acordada en la OMC. A este respecto su gobierno, en materia agrícola,
se comprometió a expandir sus importaciones, a renunciar a los subsidios a
la exportación y a limitar a un 8,5% los que dé a la producción.
Esta
situación contrasta con la que tenemos entre nuestros históricos clientes
europeos, donde la población disminuye y está sobrealimentada, al tiempo
que la Unión Europea no da señales de querer abandonar ni la protección
arancelaria ni los subsidios para su agricultura.
Condiciones
de vida
En el Informe del Banco Mundial publicado en
junio de 1996 son analizados los resultados que en lo económico están
logrando varios países que abandonaron total o parcialmente el comunismo.
Lo que se dice de China permite ser optimista, pues la gradual liberalización
de su economía permitió que ésta se expanda con fuerza, pero sin que el
Partido Comunista pierda el control de la situación. Es verdad que las
transformaciones chinas no siguen los parámetros recomendados por
Occidente: democracia en lo político y mercado en lo económico. Pero la
manera en que lo hicieron no sólo les permitió lograr una rápida mejora
en las condiciones de vida de la población, sino evitar caer en el caos que
caracteriza a varios de los países del este europeo.
Las
divisas extranjeras ya no constituyen para China una limitación para la
importación de productos agrícolas. Dada la rápida tasa de crecimiento de
las ventas al exterior, la incidencia de esas compras dejó de ser
significativa. Sin duda que también podemos vender a China nuestras
materias primas con un mayor valor agregado, pero no debemos hacernos la
ilusión de que con ésto cubriremos nuestras necesidades de divisas, pues
el mundo está sobreabastecido de alimentos tanto en estado primario como
listo para su consumo.
La
Argentina ya se está beneficiando de la demanda china de alimentos,
principalmente de porotos de soja, y seguramente lo hará en mayor medida
ahora que este país ingresó en la OMC. Pero es necesario que
diversifiquemos la oferta vendiendo también manufacturas (Ver recuadro).
Por
Elvio Baldinelli
Para LA NACION
El
autor fue secretario de Estado de Comercio Exterior. Actualmente dirige en
la Fundación BankBoston el Instituto para el Desarrollo Sectorial de las
Exportaciones Argentinas.
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