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El
trabajo en casa
Cuando
trabajamos en casa, es muy común que se nos intercalen las actividades domésticas
con el trabajo, así perdemos la posibilidad de concentración y productividad.
Mediante
la aplicación de los principios del Feng-Shui y la toma de conciencia del modo
en que nos afecta el entorno, resulta totalmente posible que estas dos
actividades, puedan realizarse en armonía.
Te
sugiero:
v
Localizar el ambiente de
trabajo lo más cerca posible de la
puerta principal,
sobre todo si recibís visitas de trabajo.
De esta manera se evita que estas
pasen por todos los
ambientes familiares.
v
Si tu lugar de trabajo debe
estar integrado, por ejemplo, a tu living, una manera de hacer una división
virtual es con un biombo.
v
Es muy importante establecer
horarios de trabajo y utilizar la ropa adecuada (no ropa de cama).
v
Colocar el escritorio de modo que tenga una pared sólida a sus espaldas
en lugar de una ventana o un paso abierto, y asegúrese de que ningún ángulo
agudo apunta directamente hacia usted.
v
Intentar sentarse de modo de tener la visión dirigida hacia la puerta principal.
v
Cuando el espacio sea escaso es esencial una buena organización. Será
necesario mantener el orden, ya que un espacio caótico impide pensar con
claridad.
v
Equilibrar las radiaciones electromagnéticas con plantas que renuevan el
oxígeno.
Hacé que tu espacio
resulte tan agradable, natural y estimulante como sea posible. Cuando te decidas
a realizar cambios hacelo paso a paso de forma que puedas comprobar que es lo
que funciona y que no. Rodéate de objetos cómodos y queridos, y así cada vez
que te concentres te sentirás en armonía y en perfecta disposición para
producir.
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