|
||
|
Puntos
de vista En
algunas empresas, cuando las personas se retiran puntualmente, hay otras que
preguntan - ¿qué pasa, hoy trabajás medio día? A pesar de la importancia
que se le dan a los resultados, todavía hoy existen empresas donde se evalúa
más el tiempo que la persona permanece en el escritorio que los logros que
haya obtenido. Este
es otro de los factores que disminuyen la eficiencia en el trabajo. Los
modernos modelos de gestión de los recursos humanos probaron que una
persona tiene mejor desempeño cuando se siente libre de manejar sus
tiempos. Salvo
que el cumplimiento del horario esté relacionado con la línea de producción,
en general, el manejo de los tiempos y las tareas debería ser
responsabilidad del ocupante del puesto. "El
tiempo es dinero", decía Benjamín Franklin. Sin embargo, el tiempo es
más importante que el dinero. El tiempo es la vida misma. El hombre desea
administrar su tiempo eficientemente no tanto para hacer dinero, sino con el
propósito de disfrutar de la vida. El tiempo, a diferencia del dinero, no
se puede ahorrar. Lo único que se puede hacer es aprender a manejarlo
mejor. La
organización del tiempo sólo tiene sentido si se analizan las propias
necesidades. Por eso, lo primero es que uno aclare sus ideas y, a partir de
ahí, corregir determinadas actitudes y modos de comportamiento. Organizar
el tiempo significa planificar para el futuro, pero también es disfrutar el
tiempo aquí y ahora, reconocerlo como algo irrecuperable. Un
primer paso para comenzar a disfrutar más de su tiempo es elegir un día de
la semana en el que saldrá a horario. Anuncie en su oficina que ha
adquirido un compromiso ese día por el resto del año. Verá como todos lo
aprueban y se concientizan de eso. Al principio se encontrará perdido, pero
poco a poco podrá disfrutar de ese tiempo. Continúe
su organización del tiempo identificando aquellas tareas que no le agradan
y evalúe nuevas formas de hacerlas o delegarlas. Reduzca,
poco a poco, su lista de prioridades.Verá que hay algunas que si deja de
hacerlas no le cambian la vida. Trate de visualizar el tiempo a mediano
plazo. ¿Se
dio cuenta cuánto tiempo se desperdicia en reuniones? Trate de ir con los
temas específicos que debe tratar. Trate de poner orden a los comentarios.
Verá como a todos también les interesa desocuparse antes. Son pocos los
que van a una reunión con un temario y menos los que informan del temario
antes de ir a la reunión. Simplemente con eso se ahorrará un montón de
tiempo. Finalmente,
¿se puso a pensar para qué quiere tener tiempo? No sea el caso de esas
personas que tapan con su falta de tiempo alguna causa que nada tiene que
ver con la necesidad de dedicárselo al trabajo. Aprenda a disfrutar de sus
tiempos libres, será una manera de reducir el stress que conlleva a
enfermedades de la época que son más costosas que lo que puede aumentar
sus ingresos.
|
||