Por Raquel Saralegui - Diario LA NACION________________________________________________
El camino hacia el empleo
Cada vez más estudiantes buscan tener alguna experiencia laboral antes de
graduarse
Muchos trabajan durante el verano, aunque sea en algo no vincu-lado con sus
carreras
Las pasantías y los programas de jóvenes profesionales son buenas opciones
Consejos de los especialistas
¿Cómo olvidar la ansiedad de los primeros días de vida escolar o las
ilusiones que alumbraron aquel fulminante amor adolescente? Es casi
imposible no recordar las emociones que entrañan las vivencias iniciadoras.
Pero hay una experiencia primeriza que para muchas personas no pertenece a
la memoria, sino a un presente cargado de expectativas. Como sucede con
aquellas que se lanzan a cruzar el umbral del mundo laboral que, a
diferencia de lo que sucedía no tantos años atrás, son cada vez más jóvenes,
según coinciden los especialistas consultados. Y no sólo por razones económicas,
sino también por la necesidad de acreditar alguna experiencia, aunque sea mínima.
"Muchas veces, las empresas requieren jóvenes con experiencia laboral
sin advertir que lo que tienen que valorar es el potencial de la
persona", dice Verónica Albajari, responsable del área de empleos de
la Asociación Mutual Israelita (AMIA). Y Paula Molinari, titular de la
consultora Whalecom, explica: "Los jóvenes están valorizando mucho más
el hecho de tener experiencias laborales tempranas por más que no sean de
su futura profesión. Muchos aprovechan el verano para trabajar, y eso los
favorece a la hora de ingresar en una organización porque ya tienen todo un
aprendizaje hecho".
.
Lejos de ser un camino llano, la búsqueda del primer empleo requiere ante
todo, y aunque parezca obvio no lo es tanto entre los más jóvenes,
"tener en claro cuáles son las inclinaciones y aspiraciones de cada
uno para saber adónde apuntar", según recomienda Martín Szurman,
socio consultor de Emplear.
Una vez definido el horizonte, las dificultades del trayecto varían según
el nivel de estudio alcanzado, las circunstancias y características
personales. Aunque el terror a la página en blanco cuando hay que armar un
currículum sin poder mencionar experiencias anteriores, porque no las hay o
son muy escasas, es una valla casi segura. Una forma de compensar esa falta
de información en el currículum es "destacar el nivel académico
-detalla Szurman-, las habilidades personales para el deporte, el arte o
mencionar los hobbies, por ejemplo, ya que permiten identificar algunos
rasgos de la personalidad; además del dominio de idiomas y de herramientas
de computación".
Frente a las entrevistas
Aquello de conócete a ti mismo es también un buen as en la manga a la hora
de enfrentar las siempre inquietantes entrevistas de trabajo. Al no poder
explayarse sobre los logros laborales, tratar de exponer con claridad tanto
las capacidades como las áreas en las que a uno le gustaría desarrollarse
ya es un punto a favor. Además, investigar en Internet sobre la empresa con
la que se realizará la entrevista, para saber a qué se dedica, cuáles son
sus productos, cómo está posicionada, permite incluir en la conversación
algún bocadillo que puede ser diferenciador del resto de los candidatos.
"Una recomendación: ser totalmente genuino, espontáneo, porque todo
lo que uno tiende a falsear se nota. Otra, preparar el discurso, pensarlo,
escribirlo, practicarlo, para saber qué se va a decir", aconseja
Molinari.
Para intentar llegar al ansiado primer empleo, las vías son múltiples.
Además de los avisos clasificados de los diarios, de las bolsas de trabajo
que ofrecen muchas instituciones, de las pasantías y los programas de jóvenes
profesionales instrumentados por las empresas, la Web también permite
ingresar a las páginas de las compañías y las consultoras para enviar el
currículum. Sin embargo, la red de contactos continúa brindando más
oportunidades. Y para aprovecharla "es preferible no hacerlo de manera
informal, hay que tratar de pedirles a los conocidos una entrevista en el
ambiente de trabajo para anunciarles la búsqueda y dejar un currículum,
porque de esa forma se comprometen más", sugiere Szurman. Pero si el
éxito corona la búsqueda, queda aún pendiente el desafío de afrontar la
adaptación al nuevo trabajo. Con el fin de evitar que esos días sean tan
traumáticos, Molinari aconseja que "se preparen para las situaciones
no ideales: suele suceder que cuando llegan nadie los atiende, no tienen
escritorio ni computadora, o que el jefe se fue de vacaciones. Entonces, es
bueno tomarse la primera semana para hacer un conocimiento del terreno, ya
que uno entra en una organización en pleno funcionamiento, con lo cual hay
que escuchar mucho y no tener miedo de preguntar todo lo que no se sabe. Y
cuánto más rápido se entablen relaciones con los compañeros, más rápido
se irá el estrés".
Equiparse con todos los conocimientos disponibles, además de las cuotas
necesarias de constancia y optimismo, para no tropezar con obstáculos que
podrían evitarse, aun en este frágil mercado laboral, parece ser el mejor
paso para que la búsqueda del primer empleo no se convierta en un
angustioso presente. Ni en un mal recuerdo, claro.
Los protagonistas
"Trabajé durante toda mi carrera en una consultora de Recursos Humanos
porque para mí era muy importante no quedarme sólo con lo teórico que me
daba la Universidad. Y ahora, por medio del programa jóvenes profesionales,
entré efectiva en la empresa. Durante el entrenamiento aprendí mucho, y
hace muy poco pasé al área de capacitación y desarrollo donde tengo la
posibilidad de enriquecerme muchísimo más en mi profesión", se
entusiasma María Jimena Méndez, novel licenciada en Administración de
Recursos Humanos, que hace un año y medio está trabajando en América
Latina Logística.
"Me recibí el año último de licenciado en Informática y enseguida
comencé a buscar empleo. Pero después de cuatro meses, en los que aparecían
algunas posibilidades con ofrecimientos de sueldos bajísimos y exigencias
horarias muy grandes, decidí crear, junto con dos amigos, una empresita de
servicios para computadoras. Y mes a mes tenemos más trabajo, gracias a las
recomendaciones de los clientes. Igual sigo buscando empleo, porque lo que más
me gusta hacer es el desarrollo de sistemas", dice Juan Francisco
Radivoj, fundador de INFO-K, que se dedica al armado y reparación de
computadoras, instalación de redes y diseño de páginas Web.
Por Raquel Saralegui - Diario LA NACIÓN - Octubre 2003
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