Por
Mirta Ammirati - Directora de Tua Imagine - Contáctese con Nosotros
LA IMPORTANCIA DE
CUIDAR EL CABELLO
Sabemos que a la hora de juzgar nuestra IMAGEN,
el cabello tiene un rol muy importante.
Aún a la distancia y cuando no se puede apreciar la calidad de
nuestra piel o el detalle de los maquillajes, el cabello nos
muestra y define en términos de elegancia.
Que se vea sano y bonito, con buena forma y color
dependerán de nuestro esfuerzo para cuidarlo, de la elección de
los champúes, enjuagues y lociones y por supuesto de sus
principios activos, que deberán adecuarse a nuestras necesidades.
A continuación detallaré los tipos de cabello y
cuero cabelludo cuyas características son las más comunes y la
manera de
tratarlos adecuadamente.
CUERO CABELLUDO NORMAL Y CABELLOS FINOS:
En este tipo de cabellos, el calibre es inferior al
normal, por lo general lucen lánguidos y con poco volumen.
Podemos modificar estas características a través
de los champúes y lociones que
aportan fibras y que pueden engrosar
su calibre.
Los cosméticos de higiene y corrección para este
tipo de cabello tienen que contener en su formulación Principios
Activos como: pantenol,
elastina, queratina, colágeno, placenta, lecitina de soja etc.
Con respecto a las cremas de enjuague es conveniente
no utilizarlas en exceso.
Pueden emplearse con buen resultado los
acondicionadores de puntas, tomando como precaución colocar muy
poca cantidad. De igual forma, los brillos siliconados son también
una buena opción.
Para lograr despegar los cabellos y dar volumen hay
que secarlo, después del lavado, con toalla y finalizar volteando
la cabeza hacia
abajo, y luego llevándola hacia atrás
en un solo movimiento. Esto dará movilidad a los cabellos
y permitirá su "oxigenación" para alcanzar volumen.
Con respecto al corte, si la forma del rostro lo
permite, lo ideal es realizar un corte en "degradé".
CUERO CABELLUDO NORMAL Y CABELLOS DESHIDRATADOS:
En este caso los largos del cabello lucen opacos,
secos, a veces florecido y difíciles de peinar.
A la hora de tratarlos, higienizarlos y corregirlos
con champúes, lociones y baños de crema que basen sus
formulaciones en: elastina, colágeno, queratina, manteca de karité,
lecitina de soja, placenta etc.
Es aconsejable el uso de cremas de enjuagues y baños
de cremas que tengan un alto contenido de hidratantes como los de
la familia de los
glicosaminoglicanos (ceramidas).
La función de los mismos es la de restaurar la capa
hidrolipídica aportando la humectación necesaria para
corregirlos.
Después del lavado y secado, colocar en las puntas
brillos siliconados. Estos envainarán el cabello restaurando
aquellas puntas que se encuentren florecidas.
Es conveniente hacer cortes periódicos para ayudar a
mantener las puntas en buen estado y mejorar la recuperación
general
CUERO CABELLUDO GRASO Y CABELLOS FINOS:
En este caso debemos ser muy cuidadosos
pues lo que
mejoraría el estado del cuero cabelludo no necesariamente le haría
el mismo beneficio a los largos.
Para tratar la grasitud del cuero cabelludo vamos a
utilizar productos de higiene y corrección que controlen
eficazmente el sebo del mismo y es el pantenol
uno de los mejores aliados.
Las características
de los productos que empleemos deben ser las de eliminar y
controlar el sebo del cuero cabelludo sin dañar el largo del
cabello.
Los cabellos se deberán lavar día por medio y una
vez por semana intercalar un producto con
proteínas. Esto irá variando según el resultado obtenido
en cada persona.
El uso de restauradores y cremas de enjuague no es
sugerible. En su reemplazo deberíamos emplear acondicionadores
para las puntas y brillos.
Recordar que en los largos pueden utilizarse lociones
formuladas con placenta, elastina y colágeno, teniendo la
precaución al colocarlas que no se debe tocar el cuero cabelludo,
reservando para este las lociones basadas en pantenol.
CUERO CABELLUDO GRASO Y CABELLOS DESHIDRATADOS:
En este caso vamos a tratarlos como el anterior solo
que debemos tener en cuenta reforzar las puntas con lociones que
contengan placenta, ceramidas, lecitina de soja, colágeno, etc.
tomando al igual que en el caso anterior la precaución de no
tocar el cuero cabelludo con ellas.
Reservar las lociones con pantenol para el cuero
cabelludo y recordar que al aplicarlas el cabello debe estar húmedo.
CONCLUSIONES:
Desde ya que la mejor actitud que podemos tomar con
respecto al cuidado de la piel (los cabellos son anexos de la
misma) es la consulta a un profesional de la estética para que
nos diagnostique correctamente y nos indique los productos y
tratamientos más adecuados.
Es importante prestar atención cuando se seleccione
un cosmético para el cabello (y en general) que los mismos tengan
protectores solares.
PROXIMA NOTA: La próxima nota estará dedicada a la problemática
de la caspa y de la caída del cabello
Mirta
Ammirati
Directora de Tua
Imagine
Cosmetóloga, Esteticista, Maquilladora, Asesora
de Imagen
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