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MENOPAUSIA
Y... LA IMAGEN QUE EL ESPEJO NOS DEVUELVE
Cuando
aquella mañana, como todas las mañanas, Marta de 49 años, se miró al
espejo para realizar su habitual maquillaje antes de iniciar las actividades
de un largo día, una rubicundez que ella vivenció como payasesca se adueñó
por un instante de su rostro.
¿Qué
le estaba pasando?
Y recordó que hacía 9 meses que no menstruaba... Miró detenidamente la
imagen que el espejo le devolvía: esas canas, no disimuladas por la
tintura...esas arrugas que intentaría disimular con la base...
Una
desconocida sensación de angustia, la
invadió.
¿Cómo se ve
a sí misma una mujer cuando cruza esa barrera del tiempo, en que la lozanía,
la juventud y la belleza parecen irse perdiendo? ¿Por qué ella debería conflictuarse
o deprimirse ante esos cambios que la vida impone, en una época en que
unos kilos demás combinados con la
presencia de canas y arrugas, acompañan al cese
de la menstruación? ¿Dónde se va quedando esa femineidad
asentada en una promesa cultural de diosa eterna?
¡Cuánto dolor y desvalorización de sí, acompañan en muchas ocasiones a
esta realidad que, a la edad de la menopausia,
el cuerpo impone! La imagen
corporal implica una representación mental del cuerpo, que no
siempre coincide con la realidad “objetiva”. Cómo una mujer se
vé, no es lo mismo a cómo una
se puede sentir vista
o a cómo una
se siente.
Cada una de estas posibilidades pueden en su conjunto producir distintos
efectos: Analía de 48 años, se siente cómoda con su edad, aún cuando uno
pueda observar en su rostro las marcas de una piel que ya evidencian leves
huellas del paso del tiempo.
Ella vive su edad menopáusica, con un sentimiento
de bienestar, más
allá de los clásicos síntomas neurovegetativos.
Como contrapartida, María del Carmen de 51 años a pesar de su juvenil
aspecto, convive con importantes sentimientos de
desvalorización. Ella dice: “Me veo
vieja y descascarada.” Ella recurre a cirugías estéticas para
sostener una ilusión de que el tiempo no transcurre. Se siente fea y
envejecida, cuando frente al espejo en el que intenta verse a sí misma en
la imagen de una eterna juventud, éste le devuelve una imagen que ella no
acepta de sí. El amargo sabor de impotencia que la invade, no
le permite disfrutar por otra parte, de otros
logros obtenidos en su vida.
Es frecuente, que las modificaciones del cuerpo
de la mujer que cursa la Menopausia, puedan desencadenar la aparición
“subjetiva” de ciertos temores
y fantasías procedentes de su
propio mundo anímico y que no
la dejan bien plantada ante sí misma.
Una mujer, no
debe quedar prisionera del imaginario
social que provee de tales pautas valorativas provenientes del mundo
externo, que terminan a su vez dejándola con la sensación de que ya no es
más mujer y una femineidad
coartada, por que ¡está en menopausia!.
A una edad en que la experiencia de vida acompaña, es importante emprender
esta etapa con energía y fortaleza psíquica.
Entender
los grandes temas de la etapa del climaterio,
ayuda a lograr una mejor comprensión de los significados de este proceso,
para obtener una mejor calidad de
vida.
Dra.
Alicia Losoviz
Médica
psicoanalista
(Especializada
en los problemas de la mujer en edad mediana).
Directora del Curso sobre Menopausia y Climaterio
“¿Qué
me está pasando? Depresión, Sexualidad y Esos Síntomas”.
*) Autora del libro:
MENOPAUSIA “¿Qué me está pasando?” Mitos y Realidades del Climaterio (Ed. Catálogos)
(**) Miembro Titular de Asociación Psicoanalítica Argentina, Asociación Argentina para el Estudio del Climaterio, Sociedad Argentina de Medicina Antropológica y otras sociedades. Docente en U.B.A.
Ex - coordinadora de Menopausia-Área Psicología- División Endocrinología del Hospital C.G. Durand.
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