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Por Lic. Elba Machado - Recreo Literario - Contáctese con Nosotros
Soy tu biblioteca
Sí, soy tu biblioteca, todos mis libros serán tuyos. Mi único
interés es agradarte, incentivar tu interés por la lectura. Me
tomé el atrevimiento de elegir un cuento de Borges, aún sabiendo
que es un autor considerado difícil. ¿Pero… para qué estoy yo
aquí ?. Te ayudaré en todo lo que pueda y verás que no es tan
complicado. No te arrepentirás porque la literatura de Borges
abre infinitos caminos hacia la propia creación.
El cuento que elegí se llama “El Aleph”. Es bueno que sepas que
aleph es la primera letra del alfabeto hebreo con un valor
numérico de Uno y por lo tanto es considerada la letra hebrea
suprema, símbolo del universo mismo. Ya verás que el cuento está
relacionado con esto y por eso Borges lo llamó “El Aleph”.
Fue editado en 1949, seguramente no habías nacido. Según dicen
los estudiosos, Borges se lo dedicó a Estela Canto (escritora
argentina 1916-1994) su amiga y también su novia.
En este cuento, Borges aparece como narrador y personaje.
La historia comienza el día de la muerte de Beatriz Viterbo, la
protagonista ausente. Su nombre es sumamente significativo
porque nos recuerda a la Beatrice de La Divina Comedia de Dante
Alighieri y es probable que sea, además, un homenaje a este
autor.
Algunos dicen que Borges no escribió historias de amor; en esta,
aunque el amor no aparezca en primer plano, es evidente la
veneración que él siente por Beatriz Viterbo; de hecho, sigue
visitando la casa de la amada, cada día de su cumpleaños, aún
después de su muerte. A través del relato nos enteramos que
Beatriz no profesaba el mismo amor por su enamorado. En un
pasaje del cuento, Borges nos dice: ”….muerta yo podía
consagrarme a su memoria, sin esperanza, pero también sin
humillación”.
Sacá tu propia conclusión.
En la casa de Beatriz, vivían también su padre y su primo
hermano Carlos Argentino Daneri. En una noche de lluvia
torrencial, Borges que se encontraba allí (30, de abril, día del
aniversario de Beatriz) fue invitado a comer. Luego de unas
copas, Carlos Argentino comienza a hacer una defensa del hombre
moderno, tema que ya había escrito en un poema titulado “La
Tierra”.
Borges le pide que le lea un pasaje y Daneri lee. Pero lee mucho
más de lo que se le ha pedido. Luego analiza su propio poema y
Borges se da cuenta de que el trabajo de ese poeta no estaba en
la poesía sino “en la invención de razones para que la poesía
fuera admirable”. A Borges le resultó aburrido. Cerca de
medianoche, el invitado se despide luego de haber soportado el
largo poema de Daneri, que se proponía versificar todo el
planeta.
Dos semanas después, Borges recibe el llamado telefónico de
Carlos Argentino para tomar juntos la leche. ¿Te llama la
atención esta expresión? . Bueno, Estela Canto en su libro:
Borges a Contraluz dice que lo correcto socialmente era “tomar
el té” aún cuando se tomara otra cosa; “tomar la leche” lo pone
Borges en boca de Daneri para desprestigiarlo y ridiculizarlo.
Borges se burla de él.
El lugar de encuentro sería en un salón-bar de Flores cuyos
dueños eran Zunino y Zungri, dueños también de la casa en la que
vivía Carlos Argentino Daneri. Este, volvió a releer algunas
páginas de su poema que había corregido y colmado de palabras
extravagantes.
No te acobardes por la profusión de palabras, ellas hacen al
cuento. Forma y contenido deben complementarse. Tratá de no
abandonar el texto que es muy rico. Te aconsejo que lo leas más
de una vez, descubrirás nuevas cosas en cada lectura.
Borges pensó que Daneri le iba a pedir que prologara su obra
pero no, lo que sí le pidió, es que hablara con Álvaro Melián
Lafinur, (primo de Borges) para que se ocupara del prólogo.
Borges asiente pero en realidad lo que piensa es: por un lado,
aclararle a Alvaro que Daneri “…había elaborado un poema que
parecía dilatar hasta lo infinito las posibilidades de la
cacofonía y del caos” Y por otro lado: “.. no hablar con Alvaro”.
Opta por lo segundo.
Voy a aclararte que cacofonía quiere decir: repetición de letras
o sílabas. Cuando leas el cuento verás que aparecen muchas de
estas repeticiones en la obra de Carlos Argentino Daneri.
Daneri no se molestó en llamar a Borges para confirmar su
pedido, sin embargo, en octubre, se comunica con él. El estado
de Daneri sorprende a Borges, estaba agitadísimo. Con tristeza
le cuenta que Zunino y Zungri quieren demoler su casa para
ampliar la confitería, pero que el doctor Zunni, su abogado, los
demandaría. (¿Observas la cacofonía en estos nombres?)
Bueno, hemos llegado a la parte más importante del relato: El
Aleph.
Daneri entre vacilante y decidido, confiesa a Borges el
descubrimiento del Aleph y agrega que no pueden demoler la casa
porque es indispensable ese Aleph para terminar su poema.
También explica que se encuentra en el sótano de su casa y que
consiste en un punto en el espacio que contiene todos los
puntos. Aquí está la correspondencia con la letra del alfabeto
hebreo que dijimos simboliza al Universo.
Borges queda tan sorprendido como yo cuando leí el cuento y como
lo estarás vos en este momento. Por supuesto tenemos que tener
en cuenta que este es un cuento fantástico, pero… ¿no es bella
la idea del Aleph?
Ya irás comprendiendo mejor.
Carlos Argentino Daneri lo descubrió siendo niño. Había bajado
secretamente la escalera, lo había visto y lo consideraba suyo.
Daneri estaba convencido de que de niño se le había revelado el
Aleph, para que de grande, pudiera escribir el poema. Ante la
incredulidad de Borges, le repite que es el lugar donde se
encuentran todos los lugares del mundo, vistos desde todos los
ángulos.
Borges decide ir a verlo, seguro de que el hombre esta loco y
esta idea lo alegra, porque reconoce que siempre se habían
detestado. Cuando llega, Daneri le da las instrucciones para que
logre ver el Aleph: cómo debía colocarse, en qué posición, y que
debería permanecer con los ojos fijos en el decimonono escalón
(19). Borges baja con total escepticismo y finalmente se queda
solo. En ese preciso momento piensa que se ha dejado engañar por
un loco que quiere matarlo, cierra los ojos y cuando los abre
¡ahí está el Aleph!.
Aquí comienza su explicación acerca de lo que piensa en ese
instante. Ve, nos dice, “millones de actos deleitables o
atroces; ninguno me asombró como el hecho de que todos ocuparan
el mismo punto, sin superposición y sin transparencia”.
El Aleph resulta ser una pequeña esfera tornasolada de enorme
fulgor, con un diámetro de dos o tres centímetros pero todo el
cosmos esta allí sin disminución de tamaño.
Muchos cuentos de Borges tienden hacia la enumeración infinita.
El infinito es por sí mismo, un tema que lo apasiona. El ha
dicho que le fue inspirado por un relato de Wells: “The Cristal
Egg”. Te aclaro que hay muchos cuentos que de algún modo se
refieren a la idea del Aleph.
No dejes de leer este cuento, es realmente maravilloso.
Entre tantas cosas, ve una carta obscena que Beatriz le había
mandado a Daneri. Esto reafirma la rivalidad que siempre hubo
entre Borges y Daneri.
Cuando sale del sótano, Carlos Argentino está seguro de que
Borges ha visto el Aleph pero Borges sólo dice: “Formidable, sí
formidable” sin mucho convencimiento y nos aclara que en ese
instante planeó su venganza. Recomendó a Daneri a que se tomara
un descanso alejándose de la “perniciosa metrópoli…que a nadie
perdona”.Se niega a hablar sobre el Aleph y le repite que el
campo y la serenidad son dos grandes médicos.
Es necesario que sepas, que de acuerdo a los comentarios de
Estela Canto, en la primera versión de El Aleph (editada en
1949), Borges le dice a Daneri que no ha visto nada, pero en la
definitiva, la nuestra, extraída de las Obras Completas (1972)
no lo niega, pero le quita importancia.
En el cuento aparece una Posdata donde Borges cuenta que Carlos
Argentino Daneri recibió por su poema el Segundo Premio Nacional
de Literatura y que el suyo, “Los naipes del Tahúr”, no obtuvo
un solo voto. Luego hace aclaraciones sobre la naturaleza del
Aleph y sobre su nombre y se pregunta si Daneri eligió ese
nombre o lo leyó en uno de los innumerables textos que el Aleph
de su casa le reveló. El cree que hay o hubo otro Aleph y que el
de la casa de Carlos Argentino es falso. Comienza a dar razones
acerca de los muchos y variados Aleph que han aparecido (espejos
que reflejan el universo, columnas, etc…).
Concluye Borges dudando de la existencia del Aleph y también del
que creyó haber visto.
La revelación de su literatura está en las frases finales de
este cuento “¿Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he
olvidado? Nuestra mente es porosa para el olvido: yo mismo estoy
falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los
rasgos de Beatriz”.
Así es la literatura de Borges mezcla de realidad y ficción con
datos culturales que nos parecen reales y que nos ocupamos de
buscar en diccionarios y enciclopedias. A veces los encontramos
y otras, las más, comprobamos que fueron invenciones de una
mente brillante.
En el Aleph hay elementos reales que pueden ser constatados, por
ejemplo, Alvaro Melián Lafinur, fue en la realidad, primo de
Borges..La calle Garay existe en Buenos Aires, el mismo Borges
se pone como personaje dentro de la ficción y cuando se refiere
al premio literario que gana Daneri y que él no recibió, se está
refiriendo a sus propios fracasos.
Hay muchísimas menciones que son verdaderas.
El Aleph, en cambio, es el elemento de ficción por excelencia,
es lo que hace al relato fantástico. Te explico de manera simple
a que llamamos fantástico: es aquello que no puede ser
comprendido por nuestro razonamiento. El Aleph es un elemento
sobrenatural, algo que no corresponde a nuestro mundo físico y
por eso nuestra mente no puede comprenderlo. Si te interesa
ampliar esta explicación, leé la Introducción a la Literatura
fantástica de Tzvetan Todorov.
Borges suele jugar con nosotros y se burla, no debemos
enojarnos, su imaginación enriquece la nuestra.
¿Te gustó el cuento? Te hago una pregunta ¿No se parece el Aleph
a nuestras computadoras, que al permitirnos navegar nos muestran
el mundo entero? Esto es lo que me pareció a mí hace muchos
años, en una de mis tantas lecturas de “El Aleph”. Pensálo, y si
tenés ganas, busca tu propio Aleph y contáme qué cosa se parece
al Aleph para vos.
Para la próxima te prometo buscar entre mis libros una nueva
narración de otro autor. ¡Ah! y te aconsejo que te vayas armando
un fichero; cuando menos lo pienses tendrás una “ayuda memoria”
fabulosa.
Por Lic. Elba Machado - Recreo Literario
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