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Por
Dr. Alberto Cormillot - Gentileza Dieta Club
Palermo Chico ex Botánico - Contáctese con Nosotros
Ser Responsable con
nuestra salud y nuestro tratamiento de adelgazamiento
Qué es ser responsable
La responsabilidad es la capacidad de las personas de prever,
conocer y aceptar las consecuencias de sus actos. Ser
responsable es ser conciente de las propias obligaciones y estar
dispuesto a obrar en consecuencia.
A veces asociamos la
responsabilidad con la culpabilidad (aunque en algunos casos sea
acertado). Sin embargo, el sentido que deseo darle en esta
ocasión se relaciona con la habilidad que poseemos los seres
humanos para hacerlos cargo de nuestras acciones. Lo asocio
ampliamente con el autocuidado de la salud.
Abandonar la posibilidad de cuidar
mi cuerpo y mi espíritu, o culpar a otros por las decisiones y
acciones que deberían ser mías, se transforma en un obstáculo
para alcanzar el bienestar.
Y nadie puede tomar mejores
decisiones sobre la propia vida que uno mismo. Tal vez no esté
seguro de qué es lo mejor para mí, pero nadie estará en mejor
posición que yo para buscar información, experimentar, descubrir
lo que quiero y actuar en consecuencia. Más allá de las propias
limitaciones, aceptar la responsabilidad que tenemos es un gran
desafío que merece ser vivido. Digo "desafío" porque ante las
situaciones de la vida cada uno puede responder del modo en que
elija, y esa respuesta marcará el siguiente paso. Si la
respuesta fue adecuada, nos lleva un paso más cerca de nuestro
objetivo.
Nuestra salud depende, en gran
parte, de las medidas de prevención que tomemos, de cuidar
nuestra alimentación, de hacer ejercicio regularmente, de dormir
bien, de mantener u peso adecuado, de beber con moderación, de
hacerse chequeos regulares, de tomar los remedios... Depende de
las decisiones que tomamos sobre nuestro estilo de vida. Ni más
ni menos. No son papá o mamá, el jefe, la suegra o nuestros
hijos los responsables, somos nosotros mismos.
La actitud hacia la vida es clave
en el logro de las metas, y divide a las personas en dos
categorías: las que hacen que las cosas pasen y las que esperan
que pasen.
Si usted suele ser de los que esperan, lejos está de tomar las
riendas de su vida y "hacerse cargo" de crear los cambios
necesarios para crecer, avanzar, alcanzar mayor bienestar.
Quizás piense que se trata del destino o la suerte...
Si, en cambio, es de los que
hacen, usted seguramente pone atención en su salud física y
mental, tiene un propósito definido, actúa en consecuencia para
alcanzarlo. Es responsable y por lo tanto ha desarrollado la
capacidad de prever, conocer y aceptar tanto la toma de
decisiones como las consecuencias.
El camino de la responsabilidad
1. No pierdo tiempo culpando a los
demás. Pido lo que necesito y doy lo que puedo a cambio.
2. Tengo el coraje de arriesgarme al ensayo, error, al fracaso
ocasional. La libertad y el autorespeto que gano en el
aprendizaje valen la pena.
3. Comparto la vida con quienes se hacen responsables de su
propio bienestar. Ese tipo de personas harán que mi calidad de
vida sea mejor.
4. Pierdo el miedo al fracaso y al éxito. Porque temerles es
evadir la responsabilidad de descubrir lo que tienen para
ofrecerme.
5. No interpreto los errores como una evidencia de mis defectos,
porque intento enorgullecerme por mis esfuerzos.
Un ejemplo para compartir
Si su objetivo es adelgazar y en
una fiesta la dueña de casa insiste en que coma algo especial,
¿qué hace? Una respuesta posible es "no, gracias", con cortesía.
La otra es aceptar y luego culparla por haberla tentado a comer,
y más tarde sentirse culpable por haber fallado en el intento de
resistir la tentación.
Usted sabe que en mayor o menor
medida todos tenemos tentaciones a diario frente a ellas,
¿aprendemos la lección o culpamos a otros?, ¿perseguimos
nuestros objetivos o buscamos todas las razones para no
intentarlo nunca más?
Dr. Alberto Cormillot
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