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Por Lic. Laura Ciuca - Contáctese con Nosotros______________________
Trastornos de Ansiedad III
Trastorno de Ansiedad
Generalizada, TAG
El Trastorno de Ansiedad Generalizada es el trastorno de
ansiedad por excelencia y fue introducido en 1987 en el DSM III
R como categoría diagnóstica. Antiguamente se lo conceptualizaba
como una categoría diagnostica residual.
El curso de la enfermedad es crónico y recurrente, en algunos
casos con una evolución de una o varias décadas. Las
fluctuaciones aparecen en términos de exacerbaciones y
remisiones periódicas. La influencia genética ronda el 30%, con
una prevalencia de tres hombres a cuatro mujeres.
Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva) sobre
una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el
rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.
Al individuo le resulta difícil controlar este estado de
constante preocupación.
La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis
síntomas siguientes (alguno de los cuales han persistido más de
6 meses). Nota: en los niños solo se requiere uno de estos
síntomas:
-
Inquietud o impaciencia
-
Fatigabilidad fácil
-
Dificultad para
concentrarse o tener la mente en blanco
-
Irritabilidad
-
Tensión muscular
-
Alteraciones del sueño
(dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación
al despertarse de sueño no reparador).
El centro de la ansiedad y de la preocupación no se limita a los
síntomas de un trastorno del Eje I; por ejemplo, la ansiedad o
preocupación no hacen referencia a la posibilidad de estar lejos
de casa o de los seres queridos (como en el trastorno de
ansiedad por separación), engordar (como en la anorexia
nerviosa), tener quejas de múltiples síntomas físicos (como en
el trastorno de somatización) o padecer una enfermedad grave
(como en la hipocondría), y la ansiedad y la preocupación no
aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno por
estrés postraumático.
La ansiedad, la preocupación, y los síntomas físicos provocan un
malestar clínicamente significativo o un deterioro social,
laboral, o de otras áreas importantes de la actividad del
individuo.
Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos
directos de una sustancia (por ejemplo: drogas, fármacos) o a
una enfermedad medica (por ejemplo: hipertiroidismo) y no
aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del
estado de animo, un trastorno psicótico o un trastorno
generalizado del desarrollo.
La preocupación excesiva o expectación aprensiva es el síntoma
central del TAG. A esto se le agrega la necesidad imperiosa de
controlar las situaciones preocupantes. El componente cognitivo
tiene prevalencia por sobre el fisiológico y conductual. Este
tipo de preocupación, a diferencia de los otros trastornos de
ansiedad mencionados, es más existencial, más difusa y
abarcativa, más proyectiva / prospectiva. En los trastornos
descriptos anteriormente el paciente está involucrado física y
emocionalmente, es participe necesario de la situación. En el
TAG puede ser un suceso remoto, posible, que no tenga como
protagonista al paciente sino a una persona desconocida, a un
amigo, a un familiar. La necesidad de control, de que todo esté
bajo su control, que no haya una situación imprevista sin una
solución adecuada, es imperativa. El individuo se adelanta a
situaciones virtuales, probables, futuras, construye
simultáneamente y en paralelo hipótesis y soluciones "en caso
de" (indefectiblemente las connotaciones son negativas). La
posibilidad de que algo malo o catastrófico ocurra está
sobrevalorada. Las consecuencias imaginadas son
desproporcionadas o el margen para la posibilidad objetiva,
real, es improbable o relativamente bajo. Es justamente esta
característica la que hace de estos individuos empleados
destacados, que no pueden retirarse del trabajo sin antes poner
todo en orden, arreglar las cosas para el otro día, recordar a
los compañeros sus tareas, adelantarse por si alguno se olvida
de algo o no lo hace bien. Son personas que acumulan
responsabilidades sin poder delegarlas, que necesitan tener todo
ordenado, clasificado y controlado, que sienten culpa por salir
de vacaciones y piensan cuando las toman si los otros se
arreglaran, que llaman por teléfono para verificar si todo esta
bien, si necesitan algo etcétera.
En ocasiones podemos encontrar en sus bolsillos papelitos donde
anotan las tareas que deben realizar en el día. A medida que van
pasando las horas, los ítems se van tachando y otros se van
agregando. La gran cantidad de tareas y preocupaciones
pendientes dificulta la posibilidad de concentrarse en una
actividad por vez y terminarla. Se dispersan y esto aumenta el
distrés. Paradójicamente pueden, sin embargo, concentrarse en un
objetivo a tal extremo que el mundo externo desaparece mientras
lo realizan.
Por su forma particular de procesar los eventos, piensan que si
un amigo no está llegando en punto a la cita tuvo un accidente o
algo semejante, idea que les genera gran ansiedad y estrés dado
que casi no existe la posibilidad, en la imaginación, de un
hecho ingenuo, no peligroso, como causal de demora.
Si todo es percibido como amenazante, problemático o complicado
otra característica de estos individuos será la imposibilidad de
disfrutar situaciones placenteras. Un paciente con TAG terminó
festejando la Navidad solo en su casa porque "en estos días la
gente se emborracha y maneja mal, y donde me invitaron puede
haber un tiroteo, puede ser peligroso". Al preguntársele si
tenía alguna información real sobre el lugar admitió que nunca
había escuchado que fuera peligroso.
Una paciente tenía que irse de vacaciones tres días y armó para
sus dos hijos un listado, uno para cada uno, de las cosas que
tenían que hacer, "un ordenador" por días y horas y variantes
del tipo "si llueve mejor ir por la otra calle y ponerse el
piloto azul", "si falta el profesor quedarse en el colegio hasta
la próxima clase", etcétera. El mismo "ordenador" se lo entregó
a la abuela que se quedaba con los chicos, con el agregado de
las tareas propias a ella, y otro a la persona que habitualmente
ayuda en la casa. Se le pidió que lleve los listados para la
sesión siguiente, sesión en la que entregó varias hojas donde
estaban contempladas las diversas situaciones futuras posibles.
Todas las hipótesis y soluciones respondían a situaciones con
una probabilidad mínima de que sucedan y todas con cariz
negativo.
Otra característica de este tipo de trastorno es la necesidad de
que todo sea claro. La ambigüedad resulta insoportable y es
interpretada de manera hostil o catastrófica. Gestos y palabras
que para el común pasan desapercibidos son objeto de
interpretaciones cargadas de una intencionalidad siempre
negativa.
Todos los síntomas mencionados son generalmente egosintónicos y
las preocupaciones autoinducidas, ocupando la mayor parte del
tiempo. Cuando un elemento preocupante desaparece,
automáticamente es reemplazado por otro(s), por muchas tareas
etcétera. La preocupación es hacia los demás: se preocupan por
la humanidad, se sienten responsables por el bienestar y la
seguridad de los otros.
Probablemente la imposibilidad de parar la cadena asociativa, el
pensar, la imposibilidad de cerrar el circuito neuronal y
dejarlo en stand by sea lo definitorio y desgastante de este
trastorno. Habitualmente el discurso del paciente es "No puedo
parar de pensar. Todo me preocupa, todo me afecta. Por la noche
estoy agotado. Vivo contracturado, con dolor de cabeza".
El componente conductual involucrado es, a diferencia de los
otros trastornos de ansiedad en donde la característica es
evitar el estimulo adversivo, la incapacidad del control de la
ansiedad (más cognitivo que comportamental).
El componente fisiológico involucra el aumento de la vigilancia
o estado de hiperalerta (estar en todo), la dificultad para
descansar, tensiones motoras, inquietud, contracturas, migrañas,
palpitaciones, irritabilidad.
Ataque de Pánico 11%
Fobia Social o TAS 23%
Fobia Especifica 21%
Trastorno Depresivo Mayor 42%
Distimia 8%
Abuso de alcohol 9%
Abuso de drogas 7%
Ninguno (solo TAG) 26%
Por
Lic. Laura Ciuca
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