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Usted Decide
A medida que los años pasan, me doy cuenta que la mayoría de las
personas viven en un tiempo irreal.
¿Qué quiero decir con esto?
Cada persona con la que me he encontrado y (son muchas) tienen
la misma tendencia: preocupación por el futuro, tristeza y
angustia por historias del pasado.
Algunas se compadecen por experiencias vividas, sin darse cuenta
de que de ellas algo aprendieron.
Otras se encuentran temerosas por los tiempos que vendrán, sin
siquiera saber si serán mejores.
Tanto unas como otras, se pierden lo mejor de la vida: “el
presente”, este preciado momento que estamos viviendo,
irrepetible y único, un momento que jamás volverá.
Como lo expresan muchos correos electrónicos, el presente, como
la palabra lo dice, es un regalo, un regalo que nos dio la vida,
que nos dio Dios, o ese Ser Superior en el que usted cree.
¿Qué pasaría si pudiera vivir sus momentos actuales de manera
intensa?
¿Probó hacerlo?
¿Cuánto tiempo duró en ese estado?
¿Pudo darse cuenta qué pensamiento, qué situación, qué
circunstancia, lo llevó nuevamente a situarse en el pasado, o a
imaginarse un futuro que todavía no llegó?
¿Cuáles fueron las emociones que lo trasladaron a ese tiempo?
Muchas veces creemos que la felicidad la obtenemos viajando,
comprándonos autos, ropa, casas, asistiendo a reuniones,
disfrutando comidas, etc. etc. etc.
Juraría, que ni siquiera en cada uno de esos momentos pudo estar
al 100% en el presente y es normal, a todos nos pasa.
Una vez leí en un libro, que si todos pudiéramos vivir en el
“aquí y el ahora” seríamos felices. Sencilla receta para un
alimento llamado Felicidad ¿no?
Y es así… lo probé, si logro vivir cada minuto, cada hora, cada
día enfocándome en lo que hago, no hay infelicidad, sólo hay
pensamientos para lo que estoy haciendo, sólo hay voces en mi
cabeza para lo que estoy logrando. No hay nada más que eso, o
mejor dicho hay todo eso, que no es poco.
Entonces, le pregunto:
¿quiere vivir el momento con intensidad aunque sea triste?
¿O quiere compartir su momento de felicidad con miles de
pequeñas cosas cotidianas que la distraen y la preocupan?
No olvide que la tristeza no es eterna, la tristeza pasa.
Si quiere aprender a vivir mejor, filtre, tamice, quédese con lo
bueno, con lo que la hace feliz, mande lo otro a la papelera y
no lo recicle jamás, olvídelo.
Viva con intensidad su momento de dicha, archívelo, recuérdelo,
hágalo eterno.
Ahora está en condiciones de elegir, solo usted decide.
Marcela Maurice
Por MYQ Coaching
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